Historia

Entre Ríos, protagonista de acontecimientos históricos importantes, guarda testimonios de su pasado por doquier.

Sus lugares, edificios y monumentos, hablan de un destacado rol en el devenir nacional.
A esto se suma el signo cultural de su gente, influenciada por el aporte inmigratorio de las diversas colectividades asentadas en la provincia.

POBLAMIENTO
Habitantes Prehispanos
La población indígena del territorio la constituyeron las siguientes etnias: charrúas, chanáes y guaraníes.

Los Charruas: provenían de regiones de la actual República Oriental del Uruguay, quienes se afincaron a partir de mediados del siglo XVII y se ubicaron en las riberas del Río Uruguay y en el centro de la Provincia.
Se distinguieron entre los charrúas dos grupos culturales: minuán y bohán.
Se agrupaban en núcleos de 10 o 15 familias comandadas por un cacique y se dedicaban a la caza y a la recolección de frutas y raíces silvestres.
Trabajaron la piedra para fabricar puntas de flecha y boleadoras; se destacaron en la construcción de canoas con troncos.
Sus viviendas eran mamparas o paravientos hechas con estacas de madera.
La familia era poligámica y se agrupaban en bandas gobernadas por un consejo integrado por los jefes de cada grupo.
No se tienen noticias de sus creencias religiosas aunque se encontraron cementerios con restos humanos acompañados por armas, utensilios v adornos.
Los Charrúas se destacaron por ser grandes guerreros y se caracterizaban por insertarse objetos en la nariz y el labio (tembete) y se pintaban el cuerpo.

Los Chanaes: se ubicaron en las márgenes del Paraná Medio y también los encontramos en el Bajo Paraná.
Se pueden apreciar 4 grupos: mocoretáes, timúes, beguáes y chanáes propiamente dichos.
Su principal industria fue la cerámica, ya que fabricaron, vasijas decoradas con figuras zoomorfas (con forma de animales), se la denominaba cerámica campana, consistente en un recipiente con forma de ave, decorado con motivos incisos y que terminaba en una o dos cabezas de loro.
Eran excelentes pescadores y navegaban en canoas fabricadas de troncos y de hasta 20 metros de longitud.
La familia era poligámica y el cacique era el jefe político dé cada grupo.

Los Guaranies: eran originarios de la región del Guayrá (Brasil) y llegaron a poblar las islas ubicadas frente a las ciudades de Diamante y Victoria, para luego trasladarse a la región delta Ica del Paraná.
Entre los guaraníes, se destacaba el grupo chandul, que trabajaron la madera, el hueso y la piedra, además de construir arcos, flechas y hachas.
La navegación les era muy importante: fabricaban canoas de gran tamaño, que después transformaban en balsas uniéndolas de a dos o de a tres.
Su cerámica consistía en platos, ollas, urnas funerarias que decoraban con guardas incisas y pintadas de color rojo y negro.
Se agrupaban en familias poligámicas que conformaban una gran comunidad encabezada por un jefe ("rubichá").
En el aspecto religioso, creían en un dios creador del mundo; identificaban un dios del bien ("Tupa") y un dios del mal("Aña").
Practicaron la antropofagia ritual, consistente en comer carne de los enemigos muertos en guerra.

Ocupación Europea
Ingresó por el Río de la Plata a comienzos del XVI, utilizando las vías fluviales del Paraná y del Uruguay.
La ocupación efectiva de los territorios entrerrianos se realizó recién a partir del siglo XVIII, sobresaliendo TOMAS DE ROCAMORA, fundador de Concepción del Uruguay, Gualeguay y Gualeguaychú.
Tomás de Rocamora fue el primero en utilizar el término ENTRE RIOS para designar esta región.
El poblamiento de Entre Ríos se hizo por 3 vías:



  • La del oeste, desde Santa Fe.




  • La del noreste, partiendo de Yapeyú.




  • La del sur, por parte de vecinos de Buenos Aires.

    Corriente Pobladora del Oeste
    La hostilidad indígena dificultó el poblamiento emprendido por los españoles. Los charrúas, defensores de sus territorios, obligaron a los españoles a realizar varias expediciones bélicas, pero finalmente fueron desplazados, en algunos casos en forma violenta, tal como ocurrió en los alrededores de la actual ciudad de Victoria, llamada primitivamente la Matanza en recuerdo de lo sucedido al grupo charrúa que ahí vivía (batalla de La Matanza en 1750).
    En 1660 se procedió a trasladar la ciudad de Santa Fe desde Cayastá a su actual ubicación. Entre Ríos fue en esa época una tierra de nadie, por lo cual los pobladores santafesinos pasaron al territorio entrerriano para la cría de ganado, cruzando el Río Paraná en un punto que llamaban "la Bajada", que también era utilizado por los viajeros que tomaban el camino costero para dirigirse a Corrientes y Asunción.
    Con el tiempo algunos vecinos santafesinos se asentaron en lo que llamaban la "Baxada de la otra Banda del Paraná", surgiendo el primer núcleo urbano de Entre Ríos (hoy Paraná), sin fundación oficial (no se conoce su fundador ni fecha de fundación).
    El surgimiento de la Bajada es debido a los siguientes factores:




  • Abundancia de ganado vacuno.




  • Costas altas a salvo de las inundaciones.




  • Buenos pastos y tierras fértiles.




  • Relativa tranquilidad con los indígenas.




  • Buena madera, apta para la construcción y la carpintería.




  • Yacimientos de cal y yeso, útil para la construcción.

    En 1730 el gobernador del Río de la Plata Bruno Mauricio de Zavala impulso la creación de una parroquia en el lugar. El primer párroco nombrado fue el padre Francisco Arias de Montiel, quien fue, el primero que se refirió al poblado con el nombre de Paraná.
    Posteriormente, se ordenó la construcción de un fuerte que rodeara a la Bajada para protegerla del ataque indígena. En 1778, doña Francisca Arias Cabrera de Larramendi donó una legua de tierra perteneciente a su estancia, ubicada al norte del arroyo Antoñico, para que la Parroquia la distribuyera entre los pobladores, lo que consolidó la urbanización del lugar.
    Al sur de la Bajada las estancias y pagos se fueron extendiendo por los departamentos Diamante y Victoria, que nació con el nombre de La Matanza y su origen se remonta a 1809 cuando se levantó la capilla de Nuestra Señora de Aranzazu.
    Hacía el norte de la Bajada las tierras eran propiedad del Colegio de los Jesuitas de Santa Fe.
    Surgen nuevos poblados: a partir de 1767 la zona que abarcan los departamentos La Paz, Federal y Feliciano; en 1782 surge Carmen de Nogoyá (creación de la capilla) y en 1799 se erigió una Capilla que dio origen a Rosario del Tala.

    CORRIENTE POBLADORA DEL NORESTE
    Desde Yapeyú (actual Provincia de Corrientes) partieron pobladores que ocuparon los departamentos Federación, Concordia, Colón, Federal y Villaguay.
    El teniente gobernador de Yapeyú, don Juan de San Martín (padre del Libertador) mandó fundar varias estancias guaraníticas, entre ellas Mandisoví (año 1777), donde años después (1810) Belgrano fundó el pueblo del mismo nombre. Un poco más al sur el gobernador del Río de la Plata, Pedro de Cevallos, mandó construir el fuerte Salto Chico (1757) que en 1769 fue reemplazado por el puerto de San Antonio de Salto Chico, fundado por el Cabildo de Yapeyú.

    CORRIENTE POBLADORA DEL SUR
    Los vecinos ricos de Buenos Aires sé apropiaron de territorios en la región sur de la Provincia, lo que impidió el surgimiento de pueblos.
    Algunas familias que provenían de la Bajada se asentaron en las cercanías de las actuales Gualeguaychú y Concepción del Uruguay.

    HERNANDARIAS
    Hernando Arias de Saavedra ("Hernandarias") fue un personaje singular de estas tierras. Estuvo casado con una de las hijas de Juan de Garay. Nacido en Asunción, se convirtió en el primer gobernador criollo del Río de la Plata, ocupando en 4 oportunidades ese cargo entre 1592 y 1618.
    Recibió concesiones de tierras en Entre Ríos que pobló con ganado vacuno.
    Siendo gobernador organizó la región mesopotámica y combatió el contrabando y la intromisión de extranjeros en los dominios españoles.
    Organizó una expedición por el territorio entrerriano y reconoció el norte de la provincia hasta las costas del Uruguay.

    TOMAS DE ROCAMORA
    Nació en Granada de Nicaragua en 1740 y siguió la carrera militar en España, ingresando en los ejércitos virreinales. En 1782 llegó al territorio entrerriano por encargo del virrey Vértiz, redactando una serie de informes sobre la situación social, económica y política de la región, donde proponía su reorganización administrativa y militar. En los citados informes denominó por primera vez a estos territorios como "Entre Ríos" que será, dijo, "la mejor provincia de esta América".

    Antiguamente los guaraníes llamaban a nuestro territorio Tape-Mbiazá que significa "camino" o "paso de las gentes". En 1783 procedió a la fundación de la primera villa, que adoptó el nombre de San Antonio de Gualeguay. Al norte del Arroyo de la China, Rocamora fundó otra villa, sugiriendo que se la llamara "Concepción del Uruguay" en homenaje a la Purísima Concepción, patrona de la Parroquia.
    En octubre de 1783, Rocamora fundó Gualeguaychú; San José fue designado patrono de la villa y en su homenaje se la bautizó "San José de Gualeguaychú".
    Uno de los objetivos de la fundación de villas era la formación de una barrera qué resguardara la frontera oriental del Virreinato del avance de los portugueses desde el Brasil, como así también controlar el comercio de contrabando hacia aquellas regiones.
    La labor de Rocamora se interrumpió cuando se dispuso su traslado a Montevideo 'Por orden del nuevo virrey, marqués de Loreto, por lo que quedaron sin fundarse Nogoyá y Paraná, de acuerdo a lo que estaba previsto.

    ENTRE RIOS ANTE LA REVOLUCION DE MAYO
    Los procesos históricos más importantes se produjeron durante el siglo XIX.
    Luego de la Revolución de Mayo de 1810, la región adhirió a los principios emancipadores.
    En 1810 pasó el GENERAL MANUEL BELGRANO rumbo a la campaña del Paraguay, organizando su ejército con voluntarios entrerrianos. Al año siguiente, Belgrano formó otro ejército en Concepción del Uruguay para auxiliar al GENERAL JOSE GERVASIO DE ARTIGAS y colaborar en la gestión independentista de la Banda Oriental (una de las provincias del Virreinato del Río de la Plata).
    El general Artigas, en 1816, separó Entre Ríos de las Provincias Unidas del Río de la Plata y, junto con las provincias de Santa Fe, Corrientes, Misiones y la Banda Oriental, conformó la LIGA FEDERAL DE LOS PUEBLOS LIBRES, lo qué originó el momento de iniciación política de varios caudillos.

    CAUDILLOS ENTRERRIANOS

    GENERAL FRANCISCO "PANCHO"-RAMIREZ (1786 - 1821)
    Oriundo de Concepción del Uruguay, en 1816 fue designado comandante de su ciudad natal, pasando a ocupar un lugar de privilegio en la provincia y en el litoral.
    En 1820, Ramirez y el caudillo de la provincia de Santa Fe, Brigadier Estanislao López (1786 - 1838), invadieron y vencieron al gobierno de la provincia de Buenos Aires en la batalla de Cepeda , imponiéndole los principios federales, siendo Ramírez nombrado JEFE SUPREMO DE LA REPUBLICA DE ENTRE RIOS, integrada por las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones.
    En 1821, las desavenencias con el General Artigas y con el Brigadier López, le ocasionaron una serie de derrotas militares.
    Esta situación terminó al morir Ramírez, dentro de un marco romántico y después de "Leyenda" el caudillo emprendió la fuga con su compañera brasileña, conocida como La Delfina, quien fue capturada en la persecución, acudiendo Ramírez en su ayuda, logrando salvarla, pero un balazo terminó con su vida, siendo degollado y expuesta su cabeza por tres días en la ciudad de Santa Fe.

    JUSTO JOSE DE URQUIZA (1801 - 1870)
    Nacido en Arroyo Largo, hoy Urquiza (departamento Uruguay), es una de las figuras más destacadas de la historia Argentina.
    En 1826 fue nombrado diputado provincial y en 1828 llegó a ser oficial de los Cuerpos Cívicos, pasando a comandar los ejércitos de la provincia.
    En 1841 fue designado gobernador y se convirtió en uno de los pilares del gobierno de la Confederación Argentina dirigido por el brigadier general JUAN MANUEL DE ROSAS, al que considera un obstáculo para su misión de organizar, el país. Por ello, el 1º de Mayo de 1851, expide tres documentos reasumiendo la soberanía de Entre Ríos y retirándole al Gobernador de Buenos Aires el manejo de las relaciones exteriores.
    El conjunto de estos actos se conocen con el nombre de PRONUNCIAMIENTO y es considerado importante, ya que va a producir notables cambios a nuestra Nación para la instauración de un régimen constitucional.
    Urquiza prepara el EJERCITO GRANDE, cruzando el Paraná por Punta Gorda (lugar histórico de la ciudad de Diamante) y el 3 de febrero de 1852 derrotó en la BATALLA DE CASEROS a Juan Manuel de Rosas, produciendo uno de los cambios más significativos en el desarrollo político, social y económico del país.
    Caseros, el Protocolo de Palermo y el Acuerdo de San Nicolás marcan hitos en la culminación del proceso con la sanción de la Constitución Nacional de 1853, qué no es reconocida por la Provincia de Buenos Aires, que continúa separada del resto del país.

    Aprobada la Constitución, JUSTO JOSE DE URQUIZA se transforma en el primer Presidente Constitucional de la Confederación Argentina el 20 de febrero de 1854.
    Durante su período presidencial (1854 - 1860) trasladó la capital a la ciudad de Paraná y entre sus obras de gobierno se destacan:




  • Se fomentó la navegación por los ríos Paraná y Uruguay.




  • Declaró ciudad a la Villa del Rosario (Provincia de Santa Fe) y habilitó su puerto.




  • Promovió la inmigración durante su gestión, se fundó la primera colonia agrícola en la actual ciudad de Esperanza (Provincia de Santa Fe).




  • Inició las gestiones para la construcción de la vía férrea Rosario-Córdoba.

    Urquiza participó también con su patrimonio personal, en distintas actividades: saladeros, ferrocarriles, bancos, ingenios azucareros de caña y remolacha, cultivos de yerba mate, compañías navieras, negocios ganaderos, agricultura, negocios inmobiliarios, acumulando así una de las fortunas más importantes de América en su tiempo.
    En 1861 fue derrotado en la BATALLA DE PAVON por el Estado de Buenos Aires, separado de la Confederación Argentina desde 1852, retirándose a la Provincia de Entre Ríos para continuar como gobernador, aunque siguió incidiendo en la política nacional, ya que en su residencia del Palacio San José, llegaban políticos y presidentes en ejercicio para consultarlo.

    La muerte de Urquiza ha sido materia de polémica hasta nuestros días: el 11 de abril de 1870, una partida al mando de Simón Luengo irrumpió en el Palacio San José, ante la pasividad de la guardia personal del Gobernador, y al grito de "¡Muera el traidor y tirano Urquiza!" y "¡Viva López Jordán!", el mayordomo, Nico Coronel, apuñaló al general.
    Estos gritos, convalidados por el testimonio de la esposa de Urquiza, hicieron sospechar de López Jordán como instigador del asesinato, aunque López Jordán nunca reconoció su culpabilidad, dando como consecuencia que los historiadores se encuentran divididos sobre el tema.

    RICARDO LOPEZ JORDAN (1822 - 1889)
    El 14 de abril de 1870, la Legislatura lo nombró Gobernador, hecho que instó al Gobierno Nacional a decretar la intervención de la Provincia. Los entrerrianos se opusieron en masa, apoyando al nuevo caudillo, pero su levantamiento fue aplastado.
    En mayo de 1873, el caudillo volvió a sublevar la Provincia, pero es derrotado; no obstante, en noviembre de 1876 promovió otro intento revolucionario, tras el cual fue tomado prisionero y llevado a Rosario, aunque huyó, apoyado por la población, y se refugió en el Uruguay.
    En 1886 regresó a Buenos Aires, donde se le reconoció el grado de General de la Nación. Ese mismo año murió asesinado, desapareciendo así el último caudillo entrerriano.